Mitos y realidades acerca del sindrome de Down

Mitos y Realidades

Mitos

Los mitos son creencias generalizadas dentro de una población, que se crean a partir de opiniones y suposiciones, y que son aceptadas por el grupo, y posteriormente transmitidas entre generaciones como verdades; sin embargo no tienen fundamento en la realidad.

Las personas con síndrome de Down han sido objeto por años de los mitos, convirtiéndose esto en una gran barrera para que el resto de la sociedad conozca la realidad de su condición; sin marcarles de forma negativa, ni generalizarles, sino, como a todos, dando oportunidad de expresar su individualidad llena de fortalezas y grandes potencialidades.

La mejor manera de derribar estos mitos es conociendo la realidad, y a ésta llegamos educándonos, conociendo y compartiendo la información correcta, permitiendo que el lugar de la persona y su dignidad estén sobre su condición.

Mito Realidad
El síndrome de Down es una condición genética rara. El síndrome de Down es una condición genética que ocurre frecuentemente: 1 entre 800 nacimientos aproximadamente. Es la causa genética más común de discapacidad intelectual.
El síndrome de Down es una enfermedad. El síndrome de Down es una condición genética,NO una enfermedad. Quienes tienen esta condición, pueden o no ser saludables.
La mayoría de los niños con síndrome de Down nacen de padres de edad mayor. El 80% de niños con síndrome de Down nacen de madres menores de 35 años de edad. Sin embargo, la incidencia de nacimientos de niños con síndrome de Down sí aumenta con la edad del padre y/o de la madre.
Las personas con síndrome de Down son severamente retardados. La mayoría de las personas con síndrome de Down presentan un retardo intelectual entre leve y moderado. Es por esto que deben recibir una educación de calidad para desarrollar su potencial y desenvolverse de forma independiente en la sociedad.
Las familias de las personas con síndrome de Down en Costa Rica, no encuentran apoyo para sus hijos. Actualmente la Asociación Síndrome de Down Costa Rica es la principal red de apoyo para las familias. Les asiste para ejercer los derechos de sus hijos y orientarles en la aplicación de las leyes, así como informarles de herramientas con las que cuentan para la educación y desarrollo de sus hijos en todas las etapas de vida.
Los niños con síndrome de Down deben ser matriculados en programas y centros de educación especial o en clases separadas de niños que no tienen discapacidad intelectual. Los niños con síndrome de Down pueden y tienen el derecho y la capacidad de recibir educación regular en cualquier centro de enseñanza que elijan sus padres. No necesitan de lugares ni programas especiales, solo necesitan del apoyo del docente en el desarrollo de adecuaciones curriculares que abarquen los mismos contenidos educativos que para el resto de sus compañeros.
Los niños con síndrome de Down tienen problemas conductuales. Al igual que el resto de los niños, en su proceso educativo y de desarrollo, ellos necesitan que tanto sus padres como sus otros educadores (profesores, guías, instructores) les marquen claramente los límites en su proceso de aprendizaje, que es precisamente eso: UN PROCESO, formado de momentos específicos, no es un hecho en sí mismo.
No por tener síndrome de Down deben comportarse mejor ni peor que los otros niños de su misma edad.
Las personas con síndrome de Down son niños por siempre. Las personas con síndrome de Down, al igual que el resto de la población son niños durante su etapa de infancia, pero también desarrollan el resto de las etapas al igual que sus pares que no presentan este síndrome. Por tanto, son preadolescentes, adolescentes, jóvenes y adultos; tanto en el área física, social y cognitiva.
Los adultos con síndrome de Down no deben o pueden trabajar. En la actualidad cada vez más adultos con síndrome de Down se están desempeñando laboralmente tanto en puestos estatales como en la empresa privada. Esto les permite aumentar su nivel de autonomía e independencia, y aportar y desarrollar sus capacidades en su lugar de trabajo.
Las personas con síndrome de Down “siempre están alegres”, o por otra parte, “son muy agresivos”. Tienen los mismos sentimientos y cambios emocionales que el resto de la población. Su estado de ánimo dependerá de lo que esté viviendo en el momento, junto con su personalidad, su carácter, su temperamento y su inteligencia emocional.
Los adultos con síndrome de Down no pueden formar relaciones de pareja que lleven al matrimonio. Las personas con síndrome de Down, pueden y deben tener la oportunidad de hacer citas, socializar y formar relaciones de pareja. Algunos se casan. Las mujeres con síndrome de Down pueden y tienen niños, con un 50 por ciento de posibilidad de tener un hijo con síndrome de Down.
Las personas con síndrome de Down mueren a una temprana edad. En la actualidad, las personas con síndrome de Down tienen prácticamente la misma esperanza de vida que el resto de la población.
Todas las personas con síndrome de Down son gordas u obesas. Como para todas las personas, el peso corporal depende de los hábitos alimenticios inculcados en el hogar, así como de su nivel de ejercicio.
Todas las personas con síndrome de Down son iguales. Aunque presenten algunos rasgos físicos generales similares entre ellos cada uno es diferente en su manera de ser, también heredan las características genéticas de sus padres, por lo que también presentarán características físicas parecidas a las de sus padres.

Fuente: Parte de esta información fue tomada de
• “Mitos y Realidades”. Resources. NDSS en Español. National Down Syndrome Society (NDSS) [En línea]. Disponible en http://www.ndss.org/Resources/NDSS-en-Espanol/Sobre-de-Sindrome-de-Down/Mitos-y-Realidades/. [19 de enero, 2013]
• SCHÖDER, Karin. “Mitos del síndrome de Down”. [En línea]. emol.Temas. 7 de enero, 2010. Disponible enhttp://www.emol.com/temas/sindrome-down.asp [19 de enero, 2013]

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